Dando Un Golpe Recto Con Un Palo Torcido 

 

When I finished listening to John Redding Goes To Sea, the first story in HITTING A STRAIGHT LICK WITH A CROOKED STICK, a collection of mostly urban Folktales by Zora Neale Hurston, I burst into tears.  I’m easy to cry, as we said in the South when I was a child, and being easy to cry made me know early on how many varying and different emotions can be expressed in tears: sorrow, yes, but also joy, gratitude, delight and triumph.  I thought: Aunjanue Ellis, who is reading these stories, is doing so perfectly.  Which then led me into thoughts of: perhaps that is what love is. Perfection.  And then, perhaps that is the only perfect thing. Love.  I also thought: I bet she went to some very proper schools, too, and yet, here she is, able to sound like she never went, well, nowhere.  But Eatonville, Florida.

I thought of all of us who have loved Zora back into the world and hugged us all, pandemic or no pandemic.  Hugging must never be abandoned.  We must learn all we can to be sure it is not being stolen from us, another of our beautiful natural rights.~AW

Cuando terminé de escuchar a “John Redding va al mar”, el primer cuento de Hitting A Straight Lick With A Crooked Stick (DANDO UN GOLPE RECTO CON UN PALO TORCIDO), una selección de cuentos básicamente urbanos de Zora Neale Hurston, rompí a llorar. Soy una llorona fácil, como decíamos en el sur cuándo era niña, y el llorar tan fácil me hizo saber muy pronto cuántas emociones diversas y diferentes se pueden expresar con lágrimas: el dolor, sí, pero también la alegría, la gratitud, el placer y el triunfo. Pensé: Aunjanue Ellis, que lee estos cuentos, lo está haciendo perfectamente. Lo cual me condujo a pensamientos como: quizás entonces eso es el amor. Perfección. Y después que tal vez esa es la única cosa perfecta: el amor. También pensé: apuesto a que ella asistió a algunas escuelas muy correctas también y, sin embargo, hela aquí, capaz de hablar como si nunca hubiera ido, bueno, a ningún lugar. Solo a Eatonville, Florida.
Pensé en todos nosotros que hemos adorado la vuelta de Zora al mundo y nos abrazara a todos, con pandemia o sin pandemia. Los abrazos nunca deben abandonarse. Debemos aprender todo cuanto podamos para asegurarnos de que no nos roben otro de nuestros hermosos derechos naturales. ~AW

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