Osho en ser un sufí: admirando el país salvaje, salvaje, de Nexflix

11 August 1977 am in Buddha Hall

 

ONCE a learned Mohammedan came to me and asked, ”You are not a Mohammedan, then why do you speak on Sufism?’ I told him, ’I am not a Mohammedan, obviously, but I am a Sufi all the same.’

A Sufi need not be a Mohammedan. A Sufi can exist anywhere, in any form – because Sufism is the essential core of all religions. It has nothing to do with Islam in particular. Sufism can exist without Islam; Islam cannot exist without Sufism. Without Sufism, Islam is a corpse. Only with Sufism does it become alive.

Whenever a religion is alive it is because of Sufism. Sufism simply means a love affair with God, with the ultimate, a love affair with the whole. It means that one is ready to dissolve into the whole, that one is ready to invite the whole to come into one’s heart. It knows no formality. It is not confined by any dogma, doctrine, creed or church. Christ is a Sufi, so is Mohammed. Krishna is a Sufi, so is Buddha. This is the first thing I would like you to remember: that Sufism is the innermost core – as Zen is, as Hassidism is. These are only different names of the same ultimate relationship with God.

The relationship is dangerous. It is dangerous because the closer you come to God, the more and more you evaporate. And when you have come really close you are no more. It is dangerous because it is suicidal… but the suicide is beautiful. To die in God is the only way to live really. Until you die, until you die voluntarily into love, you live an existence which is simply mediocre; you vegetate, you don’t have any meaning. No poetry arises in your
heart, no dance, no celebration; you simply grope in the darkness. You live at the minimum, you don’t overflow with ecstasy.

That overflow happens only when you are not. You are the hindrance. Sufism is the art of removing the hindrance between you and you, between the self and the self, between the part and the whole.

A few things about this word ’Sufi’. An ancient Persian dictionary has this for the entry ’Sufi’… the definition given goes in rhyme: SUFI CHIST – SUFI, SUFIST. WHO IS A SUFI? A SUFI IS A SUFI. This is a beautiful definition. The phenomenon is indefinable. ’A Sufi is a Sufi.’ It says nothing and yet it says well. It says that the Sufi cannot be defined; there is no other word to define it, there is no other synonym, there is no possibility of defining it linguistically, there is no other indefinable phenomenon. You can live it and you can know it, but through the mind, through the intellect, it is not possible. You can become a Sufi – that is the only way to know what it is. You can taste the reality yourself, it is available. You need not go into a dictionary, you can go into existence.

I said to someone that Netflix’s Wild, Wild Country “nailed it.”  Referring to the events surrounding the attempted settlement in Oregon of Rajneesh, an Indian guru, and his many American followers.  By “nailed it” I did not mean Netflix got everything “right.”  But that the situation was permitted to have its (some of its) remarkable complexity. Rajneesh later became “Osho.”  Which means teacher. -AW

 

Don’t move the way fear makes you move. Move the way love makes you move. Move the way joy makes you move. OSHO - Inspiration Osho Quote on Fear

“No te muevas como el miedo te hace mover.
Muévete como el amor te hace mover.
Muévete como la alegría de hace mover.”

OSHO

11 de agosto de 1977 Estoy en el Salón Buda

UNA VEZ un sabio musulmán vino hasta a mí y me preguntó: Tú no eres musulmana ¿entonces por qué hablas del sufismo?” Le dije: No soy musulmana, evidentemente, pero de todos modos soy sufí.”

Un sufí no tiene que ser musulmán. Un sufí puede existir dondequiera, en cualquier forma: porque el sufismo es el núcleo esencial de todas las religiones. No tiene que ver con el islam en particular. El sufismo puede existir sin el islam; el islam no puede existir sin el sufismo. Sin el sufismo, el islam es un cadáver. Solo con el sufismo puede este cobrar vida.

Cuando una religión está viva se debe al sufismo. Sufismo es sencillamente un asunto de amor con Dios, con lo supremo, un asunto de amor con el todo. Significa que uno está listo para disolverse en el todo, que uno está listo a invitar el todo a entrar en nuestro corazón. No sabe de formalismos. No se confina en un dogma, doctrina, credo o iglesia. Cristo es un sufí, también lo es Mahoma. Krisna es un sufí, igual lo es Buda. Es la primera cosa
que me gustaría que recordaran: que el sufismo es el núcleo más íntimo, como lo es el zen, como el jasidismo lo es. Solo hay diferentes nombres
para la misma relación suprema con Dios.

La relación es peligrosa. Es peligrosa porque mientras más te acercas a Dios, más y más te esfumas. Y cuando has llegado de verdad cerca ya no eres más. Es peligrosa porque es suicidas pero es un suicidio hermoso. Morir en Dios es el único modo de vivir realmente. Hasta que no mueres,  hasta que no mueres voluntariamente en el amor, vives una existencia que es sencillamente mediocre; vegetas, no tienes ningún significado. Ninguna poesía brota en tu corazón, ninguna danza ni celebración; simplemente andas a tientas en lo oscuro. Vives en lo mínimo, no te desbordas de éxtasis.

Ese desborde solo ocurre cuando ya no eres. Eres tú el obstáculo. El sufismo es el arte de quitar el obstáculo entre tú y tú, entre el yo y el yo, entre la parte y el todo.

Algunas cosas sobre la palabra “sufí”. Un antiguo diccionario persa tiene esto para la entrada ³sufí²Š la definición dada está rimada: SUFÍ CISTA, SUFI, SUFISTA. ¿QUÍEN ES UN SUFÍ? UN SUFÍ ES UN SUFÍ. Es una bella definición. El fenómeno es indefinible. “Un sufíes un sufí.” No dice nada y aun dice bien. Dice que el sufí no puede ser definido. No hay otra palabra para definirlo, no hay ningún sinónimo, no hay posibilidad de definirlo lingüísticamente, no hay otro fenómeno indefinible. Puedes vivirlo y puedes conocerlo, pero con la mente, con el intelecto, no es posible. Puedes convertirte en sufí, esa es la única forma de saber lo que es. Puedes probar la realidad por ti mismo, es fácil conseguirlo. No tienes que acudir a un diccionario, puedes acudir a la existencia.

 

 

Le dije a alguien que el salvaje, salvaje país de Netflix “dio en el clavo”. Me refería a los sucesos concernientes a la tentativa de asentamiento en Oregón de Rajneesh, un gurú hindú, y sus muchos seguidores norteamericanos. Por “dar en el clavo” no quiero decir que Netflix lo hizo todo bien. Sino que a la situación se le permitió tener su (parte de su) complejidad sorprendente. Rajneesh después se convirtió en “osho”, que quiere decir “maestro”. A. W.

 


 

Archives