¡HUELGA! DOLORES HUERTA

Strike!  Dolores Huerta

A Virgin de Guadaloupe, with Children

©by Alice Walker 2017

DOLORES, the movie

Some recent movies have been overwhelmingly encouraging, like the “horror movie” Get Out.  A film so remarkable in its psychic resonance that few can say just what it is that makes us know it is, at root, not so much about horror, though there is that, but about liberation:  a liberation for which black psyches have long been crying.

The film DOLORES which opened last week at the Shattuck in Berkeley offers a similar medicine, though the “horror” here is ongoing in the vast fruit and vegetable fields in which mostly Chicano farm workers have lived lives as modern slaves.  Into this “horror,”decades ago, came Caesar Chavez and the incomparable Goddess of persistent rebellion, Dolores Huerta.

This small, brown, beautiful woman gave us the phrase “Si Se Puede!”  Yes, We Can!  And it is because of her that the lives of millions of workers were improved.  She led marches, strikes, sit-ins; endured endless slights because she is a woman; but never stopped moving forward in her determination to create a better, more decent and honorable life for her people.

I am in awe of  Dolores Huerta, and I congratulate those, including the indomitable Peter Bratt, who made this film about her life.  In addition to everything else Dolores Huerta did, she gave birth to eleven children!  (One of the amusing things about the film is that you never see her pregnant.  At least not visibly!).  A serious magic.

Don’t miss DOLORES. I like to think of her transitions: from heroine, to warrior, to Virgin de Guadaloupe, with children.  Who all, by the way, appear to love their mother, understand her at last, and seem perfectly – in soul and body – beautiful themselves.

Remember:  If you don’t pay attention to what is happening to others you will never understand what is happening to you. -AW
 
 
 

¡HUELGA! DOLORES HUERTA (Una Virgen de Guadalupe con hijos)

©by Alice Walker 2017

El filme Dolores

Algunas películas recientes han sido abrumadoramente estimulantes, tal y como el “filme de horror” Get Out (Vete). Una cinta tan notable en su resonancia psicológica que muy pocos pueden decir exactamente qué es lo que nos hace saber, en el fondo, que no se trata tanto sobre el horror, aunque lo hay, sino acerca de la liberación, una liberación por la cual las almas negras han llorado durante mucho tiempo.

El filme Dolores que se estrenó la semana pasada en la sala Shattuck de Berkeley ofrece una medicina similar, aunque el “horror” de este tiene lugar en los vastos campos de frutas y vegetales donde básicamente campesinos chicanos han vivido sus vidas como modernos esclavos. En este “horror”, décadas atrás, cayó César Chávez y la incomparable diosa de la rebelión constante Dolores Huerta.

Esta mujer pequeña, morena y hermosa nos legó la frase “¡Sí se puede!” y a ella se debe que la vida de millones de trabajadores mejorara. Ella dirigió marchas de protesta, huelgas y sentadas;; resistió interminables desprecios por ser mujer, pero nunca dejó de avanzar en su determinación de forjar una vida mejor, más decente y honrosa, para su pueblo.

Siento admiración por Dolores Huerta y felicito a los que realizaron este filme sobre la vida de ella, incluyendo al indomable Peter Bratt. Además de todo cuanto Dolores Huerta hizo, también trajo al mundo ¡once hijos! (Uno de los aspectos divertidos de esta película es que nunca la vemos preñada.) Una magia seria.

No dejen de ver Dolores. Me gusta pensar en sus transformaciones: de heroína a guerrera, a Virgen de Guadalupe con hijos. Todos estos, digamos de paso, parecen amar a su madre, comprenderla al fin y se les ve a ellos mismos completamente hermosos –en cuerpo y alma– también.

Recuerda: Si no prestas atención a lo que sucede a los otros, nunca comprenderás lo que te está sucediendo a ti. A.W.

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