El poema en espanõl

Alice with Manuel García Verdecia

Poem for the man who translates my poems: Cuban poet Manuel Verdecia/with Alice in Havana in the 90s.

I Cannot Thank You Enough

©2017 by Alice Walker

I cannot thank you enough
for holding on to me
all those years ago
in hopeful Cuba.  My niece was just there
in the land I’ve loved so long,
and she told me today
she had no idea I’d ever
traveled there.  Her information about
Cuba came only from
television.  And Auntie, it lied! she
said.
Sometimes the weariness is great.
And yet, like Fidel, like Che, like Celia, we are still
standing.  Holding the dream of peace,
of brother and sisterhood.
You tell me the heat is so severe
this week that you and your wife
my sister,
must take turns, at night, fanning
the grandchild,
who otherwise cannot sleep;
the little Prince
we all adore.
Yes, the planet is on fire.
But so too is our devotion to each other
no matter what.
Once holding freedom
in the form of caring
for each other
in our arms,
we will not go down
if we must go down,
empty as embers.
We will have held the prize
that is the true aim of human life:
to be happy to hold, cherish
and protect
the best that we are
as beleaguered humans
in grateful arms.

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(Poema para quien traduce mis poemas al español: el poeta cubano Manuel
García Verdecia, con Alice en la Habana en los 90.)

NO PUEDO AGRADECERTE LO SUFICIENTE
©2017 Alice Walker

No puedo agradecerte lo suficiente
por apegarte a mí
todos esos pasados años
en la esperanzada Cuba. Mi sobrina estuvo allí
en la tierra que he amado por tanto tiempo
y me dijo hoy que no tenía ni idea de
que alguna vez yo fuera a allá. Su información
sobre Cuba venía solo de
la televisión. Y tía, ¡esta mentía!
me dijo.
A veces el cansancio es grande.
Y aun así, como Fidel, como el Che, como Celia todavía
estamos en pie. Sosteniendo el sueño de paz
y de hermandad.
Me cuentas que la temperatura ha sido tan severa
esta semana que tú y tu esposa,
mi hermana,
debían turnarse en la noche para abanicar
al nieto,
que de otro modo no podría dormir,
ese Principito
que todos adoramos.
Sí, el planeta está ardiendo.
Pero así igual es nuestra mutua devoción
sin importar otra cosa.
Una vez que sostenemos la libertad
en nuestros brazos
mediante la preocupación
el uno por el otro
no nos hundiremos
si debemos hundirnos
vacíos como ascuas.
Habremos abrazado el premio
que es el real objetivo de la vida humana:
ser felices de sostener, apreciar
y proteger
lo mejor de lo que somos
como afligidos seres humanos
en brazos agradecidos

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