A small prayer circle forms nearby where police are responding to a shooting at the Emanuel AME Church in Charleston

photo by AP/David Goldman or Reuters/Randall Hill (!)

 

THE CIRCLE
©2015 by Alice Walker

I myself do not believe

In political parties
Comprised, generally, in my experience, of so
Many who
Are not awake.  Still, all options must be
Presented by those who care.

An unbalanced wakefulness

Can be as treasonous
As blind sleep.

Let there be a private counsel

First
With one’s own heart.
One’s own bright
Or blighted
Spirit and soul.

Then from that sacred spot

Of personal centering
Move outward
To The Circle.

There are always others

More wise than us.
Let us hear them with humility
And do not, as in the past,
Obey an impulse
To shout them down.
We owe it to all the others
Gone before us
Black, white, red;
You know,
The merry ones
Who would have died
Laughing -
If this cheekiness
Had not been
Crushed out of them -
To step thoughtfully here
Into what future
There is left.

We have not lost

And are not lost
If we hold ourselves
In honor and respect.

There is a way forward

And yes
It is with a broken
Heart
But it is our own way
Collectively convened,
Pondered,
Shared.
The Circle,  (call all your friends!)
Like the church
In all our struggles
an extension
Of our unshakably
Trustworthy
And consoling
Arms.

Like a wise grandparent

Who loves us
More than life itself
The Circle sends us out
Into the world
In the direction we choose
Fortified
By its collective wisdom
And ancestor driven
Love.

EL CÍRCULO
©2015 Alice Walker

Yo misma no creo
en partidos políticos
compuestos, por lo general, según mi experiencia, de
muchos que
no están vigilantes. Mas, todas las opciones deben
proponerse por quienes se interesan.

Un estado de vigilancia desequilibrado
puede ser tan traidor
como el sueño ignorante.

Hagamos un consejo privado
primero
con  nuestro corazón,
nuestros propios espíritu
y alma
brillantes o marchitos.

Luego desde el punto sagrado
del centro personal
salgamos
hacia el Círculo.

Siempre hay otros
más sabios que nosotros.
Escuchémoslos con humildad
y para nada, como en el pasado,
obedezcamos el impulso
de acallarlos a gritos.

Se lo debemos a los otros
que nos dejaron antes,
negros, blancos, rojos.
Sabes, los alegres
que habrían muerto
riéndose –
si este descaro
no se lo hubiesen
aplastado –
por entrar preocupados aquí
en lo que del futuro
ha quedado.

No hemos perdido
y no estamos perdidos
si nos mantenemos unidos
con honor y respeto.

Hay un camino adelante
y sí
lleva un corazón
roto
pero es nuestro propio camino
colectivamente decidido
pensado,
compartido.
El Círculo (¡llama a todos tus amigos! ),
como la Iglesia,
en todas nuestras luchas
es una extensión de nuestros
inquebrantables,
confiables
y consoladores
brazos.

Como un sabio abuelo
que nos ama más
que a la vida misma
el Círculo nos envía hacia
el mundo
en la dirección que escojamos
fortificados
por su saber colectivo
y su amor
movido por los ancestros.

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