THESE CHILDREN IN JAIL

230 Palestinian children in prison

ילדים פלסטינים בכלא Palestinian Children Jailed

Burnt Offerings

©2014 by Alice Walker

Some realities drive us to our knees
and since I was there
already
before my altar
I unwrapped and lit
the beeswax candles
I acquired for you.
My hope is you have never heard
the story of Hansel & Gretel
the trail of bread crumbs
the witch’s cages
filled with children;
the big black pot
and the cooking fat.
Never overheard elders
whisper of foreign customs
that honor
capture of children
and their sacrifice.
The lump of terror
I feel in my own heart
must be magnified
in yours.
In this cage,
seeing how many there are of you,
where would you sleep? And how?
I ask myself this, as I toss and turn.
Remembering too, the great Winnie Mandela
who endured almost a year
of solitary confinement
in a South African prison.
Three ants became her friends
as she used a bucket
like the one I see you have
for night waste (the bottom)
and for food (the lid).
When she emerged from prison
a frightfully different woman,
few South Africans
appeared to consider
the isolation, the humiliation, and the company
she had kept.
What must you think
of us, little ones?
Grownups powerless
to get you out.
What must you feel
as day by day goes by
without parents or community
(a burnt offering that perhaps you witnessed;
as fire rained from the sky )
coming to claim you.
Until
now it is only
awareness
of the
utter
brokenness
of your small lives
that regularly
comes
to visit you.

What is missing from this photograph are the grownups who forced the children inside the cage. Let us consider them, and send them collectively, around the planet, all our thought. Recognizing as we do so that this was not necessarily their idea. What would we do?

 

Ofrendas Quemadas

©2014 por Alice Walker

Traducio por Manuel Verdecia Garcia
Ciertas realidades nos ponen de rodillas
y como yo estaba
ya allí
ante mi altar
desenvolví y encendí
las velas de cera
que adquirí para ustedes.
Espero que nunca hayan oído
el cuento de Hansel y Gretel
el rastro de migas de pan
las jaulas de la bruja
llenas de niños,
la enorme olla negra
y el aceite hirviente.
Que nunca escuché adultos
murmurar de costumbres extranjeras
que dignifique
la captura de niños
y su sacrificio.
El nudo de terror
que siento en mi corazón
debe aumentar
en el de ustedes.
En esta jaula,
viendo cuántos hay de ustedes,
¿dónde dormirán? ¿y cómo?
me pregunto mientras doy vueltas en la cama.
También recuerdo la gran Winnie Mandela
que soportó casi un año
de confinamiento solitario
en una prisión de Sudáfrica.
Tres hormigas se hicieron sus amigas
mientras usaba un cubo
como el que veo que ustedes tienen
para los desechos nocturnos (la vasija)
y para la comida (la tapa).
Cuando salió de la prisión
una mujer terriblemente distinta,
pocos sudafricanos
parecían considerar
el aislamiento, la humillación y la compañía
que había tenido.
¿Qué deben pensar
de nosotros, pequeños?
Adultos impotentes
para sacarlos de ahí.
¿Qué deben sentir
mientras pasa un día y otro
sin padres ni comunidad
(una ofrenda quemada que tal vez presenciaron
mientras llovió fuego del cielo)
que vengan a reclamarlos.
Hasta
ahora es solo
la conciencia
de la
total
rotura
de sus pequeñas vidas
la que regularmente
viene a visitarlos.

Lo que falta en esta fotografía son los adultos que obligaron a los niños a meterse en la jaula. Considerémoslos y enviémosles colectivamente, alrededor del mundo, todo nuestro pensamiento, reconociendo al hacerlo que esta no fue necesariamente una idea de ellos. ¿Qué haríamos nosotros?

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