A friend sent this beautiful poem by Palestinian poet Samih Al Qasim.  The poem below "When a Poet Dies" is written for him. -AW

A friend sent this beautiful poem by Palestinian poet Samih al- Qasim; the poem “When a Poet Dies” is for him.
Travel Tickets

“The day I’m killed,
my killer, rifling through my pockets,
will find travel tickets:
One to peace,
one to the fields and the rain,
and one to the conscience of humankind.
Dear killer of mine, I beg you:
Do not stay and waste them.
Take them, use them.
I beg you to travel.”
Palestinian Poet, Samih al- Qasim <http://en.wikipedia.org/wiki/Samih_al-Qasim>  dies at age 75.

When a Poet Dies, for Samih al-Qasim
©2014 by Alice Walker 

While a poet is dying
all the trees droop their branches
not drop them
but let them hang like empty sleeves:
the sun is seen, if at all, through a mist
it made itself
from the salty water
the ocean sprays.

But when a poet dies
there is happiness in all the heavens
and in earth
and trees rustle loudly
and suns shine fiercely
and oceans roar. 

That is because the poet
is journeying
at last returning
to the source of Sound
where all things forever live; the body
left behind not even a memory
to Divinities
that for so long
and mostly unnoticed
have shared
the bright path.
 

BOLETOS DE VIAJE

          Por Samih al- Qasim

 

El día en que me maten,

mi asesino, desvalijando mis bolsillos,

solo hallará boletos de viaje.

Uno hacia la paz,

otro hacia los campos y la lluvia

y uno a la conciencia de la humanidad.

Querido asesino mío, te ruego:

No te detengas y los desperdicies.

Tómalos, úsalos.

¡Te ruego que viajes!

 

El poeta palestino Samih al- Qasim muere a la edad de 75 años.

<http://en.wikipedia.org/wiki/Samih_al-Qasim>  

 

 

Cuando un poeta muere

              Para Samih al- Qasim

©2014 por Alice Walker

 

Mientras un poeta muere

todos los árboles marchitan sus ramas

no las dejan caer

pero las cuelgan como mangas vacías:

el sol se ve, si acaso, a través de una niebla

que él se fabricara

con las saladas aguas

que el mar arroja.

 

Pero cuando un poeta muere

hay alegría en todo el cielo

y en la tierra

y los árboles crujen alto

y los soles brillan ferozmente

y los océanos rugen.

Eso es porque el poeta

está viajando

por fin de regreso

a la fuente del sonido

donde todas las cosas viven por siempre;

el cuerpo dejado atrás

ni tan siquiera es una memoria

para las divinidades

que por tanto tiempo

y casi siempre inadvertidas

han compartido

la brillante senda.

 

Translated by poet Mañuel Garcia Verdecia 

 

 

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