April 2014

 

Mojave Woman Face Tattoos old photo

 

This ancestral Mojave woman with her many tattoos is refusing to be made larger!  Her eyes to me are even more striking than her facial art. 

Someone who heard me say my mother never said “I love you” to me until she was an old woman, sent this beautiful response to the child in me who did not understand.  When your language is stolen and replaced with an ill fitting one, speaking of something as important as love must feel like a rusty tin can has been nailed to your mouth.  A brutal image, yes, but what can be more brutal than being robbed of a language that connects us with the Universe and having it replaced  with something that connects us only to those in control?

I have never forgotten a comment made by a woman acquaintance to the effect that sure, the Indians of South America lost their languages (in this instance to the Spanish speaking conquerors) just as they lost their precious metals, particularly gold.  Though they lost the gold of their language and their environment, said this woman, they were amply compensated by the acquisition of the “gold” of the Spanish language they now spoke so beautifully  (and of course were forced to learn).  Yes, there are people who think like this. They are those who may have chosen a language other than their birth language because of its advantages for them, but they have never experienced the anguish of having a language (the strongest possible connector to one’s ancestors) ripped from them.

From THE BEST AMERICAN POETRY 2013

Esta ancestral mojave

Esta ancestral mojave con sus muchos tatuajes rechaza ser más engrandecida. Sus ojos son para mí más deslumbrantes que su arte facial.

Abril, 2014 

Alguien que me escuchó decir que mi madre nunca dijo “Te amo” hasta que fue vieja me envió esta bella respuesta a la niña en mí que no comprendía. Cuando te roban tu idioma y te lo reemplazan por otro que malamente te sirve, hablar de algo tan importante como el amor debe sentirse como si te hubieran clavado una lata oxidada en la boca. Una imagen cruel, sí, pero ¿qué puede ser más cruel que ser despojado de una lengua que nos conecta con el universo para substituirla por algo que simplemente nos conecta con aquellos que tienen el control?

Nunca he olvidado un comentario hecho por una conocida con respecto de que en verdad los indios de Sur América perdieron sus idiomas (en este caso con los conquistadores de habla hispana) tal y como perdieron sus metales preciosos, especialmente el oro. Aunque perdieron el oro de sus lenguas y su entorno, me dijo la amiga, se les compensó ampliamente con la adquisición del “oro” del español que ahora hablan tan bellamente (y que por supuesto fueron forzados a aprender). Sí, hay gente que piensa de tal modo. Son esos que pudieron escoger otro idioma distinto que su lengua madre por sus ventajas para ellos, pero que nunca han experimentado la angustia de que los despojen de una lengua (probablemente el enlace más fuerte con los ancestros).

Creo que el texto siguiente es increíblemente perspicaz y reparador, por tanto lo agradezco. Si mi madre viviera me sentaría a hablar con ella sobre el mismo. Su concepto era que “hacer es mejor que decir” y me pregunto cuántas generaciones hacia atrás tendríamos que viajar en el tiempo para hallar el lugar en que decir “Te amo” abarcara el anhelo, el deseo y la pasión destilados por la historia, la memoria y la cultura de uno.

El Español por Mañuel Verdecia
Por Alice walker

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